La línea normal tiene cuatro partes: ip, puerto, usuario y contraseña. Cualquier programa con campo de proxy usa esa línea directamente.
Algunos programas no tienen campo de usuario y contraseña. Para esos, autoriza la IP de tu conexión. A partir de ahí la dirección responde a esa IP sin pedir contraseña.
La cuenta acepta hasta veinte IP autorizadas. Se puede escribir en el panel o usar el botón de la página Mi IP, que autoriza la dirección desde la que estás accediendo.
Cuando cambias de conexión, la IP cambia y la autorización anterior deja de servir. Autoriza la nueva y, si quieres, quita la anterior para no ocupar una de las veinte plazas.